¿Qué problema hay en que un jugador de 20 años se ponga un arete o use guayos de colores? ¿Es eso disciplina?
Cuando Daniel Passarella era el técnico de la Selección Argentina (empezó en el 94´ y se fue en el 98´, tras la eliminación del Mundial de Francia), salió con una determinación polémica, mejor dicho, con una orden disfrazada de consejo: instó a sus jugadores a cortarse el pelo, sabiendo que el futbolista argentino es mechudo como por idiosincrasia.
Passarella y su idea iban en contravía de la vanidad de Gabriel Omar Batistuta y Fernando Redondo. El goleador no tuvo mayor problema para ir al peluquero y acabar con las impertinencias del entrenador, pero Fernando Redondo no fue tan práctico y, al contrario, defendió sus mechas como si fuera Sansón.
El fatuo Passarella se olvidó entonces del crack en el mediocampo alegando que se negaba a jugar por la izquierda, pero como el pelo siguió frondoso en la cabeza de Redondo, la elección final más o menos para el jugador fue “el cabello o la Selección” y en esa encrucijada ganó la defensa de la apariencia. “Me dolió perderme un Mundial, pero no iba a traicionar mis convicciones”, siempre sostuvo Redondo.
Ahora, cuando Eduardo Lara, técnico de las inferiores de Colombia, les prohíbe a sus jugadores usar aretes y guayos de colores, hay cierto consenso para apoyarlo porque muchos jugadores colombianos hacen un par de goles y se acostumbran a actuar como estrellas siendo sólo figurines.
En esa prevención está bien Lara. Porque aquí hay advenedizos por centenas, en todas partes (no sólo en el fútbol). Algunos jugadores apenas se destacan un poco, se encumbran en una fama inexistente atizada por los medios y se olvidan de que sin ellos el fútbol sigue su curso sin ninguna clase de traspié.
Hugo Rodallega, por ejemplo, era uno en Quindío y otro en Deportivo Cali. No sólo porque usó guayos de otro color y aretes o porque cambiara su peinado (igual, ya había comenzado con eso en Armenia), sino por su actitud cambiante, porque se negaba a hablar, porque llegó a decir que era mejor que Messi en el Sub 20 de 2005.
Sólo es un caso del castigo al atrevimiento colombiano. Y en ese escarmiento se ve a Messi, quizá el mejor jugador del mundo, con una humildad propia del profesional, ganando millones de verdad y en el Barcelona. Eso es lo que se extraña del futbolista nuestro. Que no compre una cadena o un anillo por cada peso más que se gana o le sobra.
Faustino Asprilla hubiera sido más grande si hubiera contado con la fortuna de la educación. El delantero colombiano más reconocido en el mundo, ni siquiera después del retiro calmó su éxtasis anímico. Acaba no más de ser acusado de disparar 32 veces contra un retén de seguridad de una finca porque un guardia le negó el acceso a unos allegados. Sea verdad o no, en el chip ya hay algo que sugiere poca sorpresa si Asprilla actuó así.
Eduardo Lara hace muy bien en acabar de tajo con los adornos innecesarios en las divisiones menores. Nos puede evitar el sufrimiento de futuros fantoches que juegan fútbol pero no son futbolistas. Lara puede hasta hacerle un favor al buen gusto y decirles de una vez a los jugadores, siendo jóvenes, que usar tantas joyas y distinciones no los disfraza de ricos sino de mafiosos.
El mensaje que debe calar es simple: en las selecciones menores de Colombia se respetan los derechos, pero hay reglas internas que se deben cumplir. El jugador se puede poner todos los adminículos posibles en la oreja, la nariz y el ombligo –o donde se le ocurra-. Si le gustan los guayos blancos, rojos o azules, no hay problema. Y tampoco si quiere hacer “respetar sus convicciones”, como dijo Redondo ya siendo un futbolista de verdad, pues nadie lo ata a la Selección ni lo obliga a alejarse de su preferencia a jugar más con lo estrambótico que con el balón.
viernes, 25 de abril de 2008
miércoles, 16 de abril de 2008
Entrevista con Alberto Plaza, el enamorado chileno

Javier A. Borda Díaz
editor@expressnews.uk.com
Alberto Plaza aprendió a tocar guitarra a los cinco años y ha vendido más de 1.5 millones de copias en el mundo.
El cantautor llegó a Bogotá para presentar su nuevo trabajo musical “Remedio pa´l corazón” y Express News no desaprovechó la oportunidad para dialogar con el denominado “Trovador de sueños” sobre la actualidad de la música de su país y de otros aspectos del mundo artístico.
Alberto Plaza dice que su última producción “Remedio pa´l corazón” “es el reencuentro. Es volver de la oscuridad y darse una nueva oportunidad para amar. Estoy entusiasmado con este nuevo disco, porque me encuentro en una etapa muy madura de mi carrera”.
El chileno, afable y carismático, respondió a otras inquietudes, pero resaltó en varias oportunidades la importancia de “tener buen humor y ser optimistas ante las dificultades. Ese es el remedio. Está bien sumergirse en un baño de música…”.
¿Por qué casi no sobresalen chilenos en el exterior, entendiéndose “exterior” sobre todo Europa?
Yo me hago la misma pregunta y no tengo la respuesta en realidad. Creo que hago una aproximación o una teoría y es que las compañías discográficas tienen sus elecciones, deciden quién sí o quién no les gusta y se enfocan en determinado país o artista. Por ejemplo en España, EMI, con la que estuve mucho tiempo, nunca quiso publicarme y yo no puedo hacer nada contra eso. Al tipo que estaba detrás del escritorio no le gustaba mi trabajo, es así de simple. No tiene más misterio.
Claudio Narea, ex guitarrista y corista de la banda Los Prisioneros de Chile, dijo en una entrevista pasada para Express News (Ed. 369), que en su país falta apoyo gubernamental hacia los artistas y además se quejó de los políticos chilenos. ¿Con Bachelet en el poder ha cambiado eso o la percepción de Narea es errónea?
No creo que tenga algo que ver con el Gobierno. La música, como otras cosas, tiene otra vía de comunicación. El Gobierno hace lo suyo en fomentar el surgimiento o nacimiento de artistas y en algunos países hay más orientación que en otros. En Chile yo podría decir que hace un tiempo no había un gran apoyo a la cultura en general, pero desde los gobiernos de la concertación, desde 1990, sí se ha presentado un apoyo. Sin embargo, no se puede pretender que los otros hagan las cosas por uno, tiene que ser uno mismo el que trabaje. No se puede esperar que el Gobierno sea el que pavimente el camino.
¿En eso podría explicarse el éxito de Alberto Plaza en Latinoamérica?
He trabajado con la gente que me acompaña siempre sin esperar nunca nada de ningún Gobierno. El día que uno se ponga a esperar que el Gobierno haga las cosas, uno se puede llegar a morir esperando. Es la fuerza personal la que hace que uno llegue a tener éxito en la vida. Es el empuje que uno pueda tener cada día que se levanta a trabajar el que lo puede llevar adelante. Es la fe que se tiene en uno mismo, la capacidad de convencer a las personas de que uno puede llegar lejos, es el talento que se trae, la seriedad con la que trabajas. Son varios factores, pero yo ni siquiera culpo a los principales culpables que son las compañías discográficas. No las culpo porque ellas tienen su negocio y determinan qué les conviene. Así de simple.
… Las compañías discográficas se podrán equivocar o no, pero eso ya no es motivo de juicio mío. Pertenece al ámbito de decisiones de cada cual. Yo tendría que ser lo suficientemente trabajador, inteligente y astuto para convencerlos de que están equivocados.
¿Cómo artista, usted está en contra del intercambio de música por Internet prácticamente gratuito o cree que la música es global y debe tener una “fácil” comercialización?
Son dos temas distintos. El tema de Internet es muy importante y estoy a favor de la difusión de la música por este medio, completamente a favor. Lo que está en cuestión es que sea gratis, porque la música no es gratis, cuesta hacerla y tiene dueño, que es el que la hizo. Es una obra del intelecto humano y está protegida por las leyes de todos los países y merece una retribución. La música gratis, a menos que sea autorizada por el dueño, no debe ser. La gente siente el derecho a exigir que sea gratis, cuando no tiene ese derecho, no existe ese derecho a exigir algo sobre lo que no es mío. Puedo pedírtelo, pero no exigírtelo. Eso está mal.
No dudo de que Internet como herramienta sea fundamental. Y en eso hay un detalle: uno no puede rebelarse contra lo que va ocurriendo en la vida. El agua siempre fue gratis, cae del cielo y uno se la toma, pero uno le paga a una compañía para que llegue a su casa, para que se la limpie, para que llegue por una cañería. La música tiene una cosa parecida: uno puede ir por la calle y escucha a alguien tocar gratis, pero si uno quiere la música ordenada en el computador, hay que pagar por eso. Estamos en el momento del tránsito del soporte físico del disco al virtual y digital y en ese tránsito estamos muy perdidos, no sabemos qué hacer, estamos a la mitad de la noche de esta tormenta. En esta turbulencia se están cayendo muchas compañías de discos, casas distribuidoras, artistas que han dejado de ser artistas.
¿Alberto Plaza, el músico, se ha visto afectado en algo contable, demostrable por esta razón?
¡Por supuesto! Cuando yo vine a Colombia hace diez años, más o menos, vendí en Chile 100.000 discos de “Bandido” y ahora voy por los 2.500. No es un caso mío. Madonna vendía 20 millones de copias y hoy puede vender un millón. Los grandes, los Beatles, la gente grande de la música, vendía 40 millones de discos de un hit y hoy en día vende 1.5 millones de discos. O sea, lo que se venía diciendo ya ocurrió: la piratería y la música gratis por Internet matan la música y eso ya es un hecho. Yo soy un privilegiado, pues la gente me quiere y sigo dando conciertos, los estadios están llenos, pero hay artistas que se han tenido que dedicar a otra cosa porque esto no les dio más para vivir.
¿Usted se dedicaría a otra cosa si no le fuera más rentable la música?
Si tengo que alimentar a mis hijos, claro que sí. Tengo que hacer lo que sea. Tengo que llevar el pan a mis hijos todos los días.
jueves, 3 de abril de 2008
Frases del fútbol II: “Todo bien, todo bien”
Blog El Tiempo
http://www.eltiempo.com/participacion/blogs/default/un_articulo.php?id_blog=3768693&id_recurso=450006948
En este post, frases que denotan la soberbia argentina, la vanidad de los jugadores, el fútbol-literatura y hasta la “tragedia” de este deporte.
Fue el “Pibe” Valderrama el que hizo famosa la frase que acompaña este título, una escueta expresión que sirve para afirmar que no se necesita ser Valdano para ser recordado por las palabras.
Entre miles de jugadores, técnicos, y periodistas que escogieron vivir del fútbol, algunos han sobresalido por su capacidad oratoria y escrita. “El fútbol sucede en el campo, pero también en la cabeza del aficionado”, dijo con certeza Juan Villoro en una entrevista durante el pasado Mundial. Aun así, también nace en la cabeza de todos los que lo sienten.
Las frases llamativas nunca se acabarán en el fútbol, aunque muy a nuestro pesar las malas también continuarán. Se escucharán sin remedio las frases repetidas de los jugadores -con la salvedad que a ellos no se les paga por hablar- y comunicadores, tal vez por falta de léxico y originalidad: “Corresponder a la confianza del técnico”, “El fantasma del descenso”, “El balance del partido”, “El peso de la camiseta”, “Una final anticipada” o el ahora “repentizó”, este último característico de los periodistas deportivos colombianos.
Obstinadamente, creo que en Colombia el fútbol merece un mejor tratamiento. No sólo con la pelota en la cancha, sino con alguien que sea capaz de narrarlo o describirlo de otra manera. “Como ocurre con la belleza, en ocasiones el fútbol se ve mejorado por la distancia y la mala vista”, sentencia Villoro, en lo que no debería ser nuestro caso.
Esta es una nueva lista de frases, aclarando que decenas pudieron quedarse en el olvido de este y el pasado texto: http://www.eltiempo.com/participacion/blogs/default/un_articulo.php?id_blog=3768693&id_recurso=550001168&random=8839
Frases
“Jamás en mi vida me sentí tan feliz por haber perdido. Con los cuatro goles que me hicieron salvé la vida a once seres humanos. Antes de empezar el partido, los italianos recibieron un telegrama de Mussolini en el que decía: ´Vencer o morir´”: (Szabo, portero húngaro, tras la final del Mundial de Italia 1938)
“El balón está hecho de cuero, el cuero viene de la vaca, la vaca come pasto, así que hay que echar el balón al pasto”. (Alfredo Di Stéfano)
“El Papa, Frank Sinatra y yo, somos los únicos que hemos logrado silenciar el Maracaná con 200.000 personas dentro”. (Alcides Ghiggia, autor del gol del Maracanazo).
“No sabía que había medalla para el segundo puesto”. (Carlos Bianchi, después de perder con Boca la Libertadores de 2004 ante Once Caldas)
“En el fútbol opino lo mismo que Ivan Lendl respecto al tenis: si quieres tener un amigo, cómprate un perro”. (Marco van Basten)
“Antes de morirme me haré del Milán. Así se morirá uno de ellos”. (Peppino Frisco, directivo del Inter)
“Llegar al área y no poder patear al arco es como bailar con tu hermana”. (Maradona)
“Es más hermoso que yo, pero yo soy mejor futbolista”. (Samuel Eto'o, en referencia a David Beckham). Ñapa de George Best para Beckham: “No tiene zurda, no va bien de cabeza, no sabe ganar un balón y no hace goles. Por lo demás, está bien”.
“Si un marciano preguntase qué es el fútbol, un vídeo del partido Brasil-Francia del Mundial de México (1986, cuartos de final) lo convencería de que se trata de una elevada expresión artística”. (Alastair Reid, poeta escocés)
“Esta ciudad tiene dos grandes equipos: el Liverpool y los suplentes del Liverpool”. (Bill Shankly, entrenador del Liverpool)
“Yo no me drogué. Me cortaron las piernas”. (Maradona, en el Mundial de 1994)
“Los Italianos no es que defiendan bien, es que defienden con muchos”. (César Luis Menotti)
“Si quieren saber de crisis, métanse a un equipo de fútbol, tendrá por lo menos cuatro en la temporada”. (Valdano).
Ser delantero se ha convertido en un oficio difícil. Pero siempre es mejor que trabajar” (Schillacci)
“Creí que Pelé era de carne y hueso como yo. Estaba equivocado”: (Tarcisio Burgnich, futbolista italiano, tras perder la final en México 1970).
“Cruyff era mejor jugador, pero yo fui campeón del mundo”. (Franz Beckenbauer)
“El fútbol está hecho de errores, porque el partido perfecto es 0-0”. (Michael Platini)
“Gracias al fútbol un país pequeño puede ser grande”. (Roger Milla)
“En su vida, un hombre puede cambiar de mujer, de partido político o de religión, pero no puede cambiar de equipo de fútbol”. (Eduardo Galeano, escritor uruguayo).
“La pena máxima en Brasil son 20 años, pero yo llevo cumplidos 44”. (Barbosa, arquero de Brasil en el Mundial de 1950, en unas declaraciones de 1994).
Las últimas…
“Si hay un penal, le apunto a la cabeza al arquero y se la saco”. (Carlos Tévez)
“Ningún jugador es tan bueno como todos juntos”. (Di Stéfano)
“No los subestimamos. Simplemente eran mucho mejores de lo que pensábamos”. (Bobby Robson, después de que Inglaterra casi pierde contra Camerún en el Mundial 1990).
“El fútbol no es un deporte perfecto; no podemos pretender que el árbitro lo sea”. (Pierluigi Collina, ex árbitro italiano)
“Un equipo es como un buen reloj: si se pierde una pieza todavía es bonito, pero ya no funciona igual”. (Ruud Gullit)
“Si no se bebe cerveza después de los partidos, ¿cuando hay que beber? ¿Antes?”. (JB Toshack)
“En el fútbol español no estamos exentos de que haya idiotas”. (Javier Clemente, sobre los creadores de www.raulseleccion.com)
“El fútbol es un deporte que juegan 11 contra 11 y siempre ganan los alemanes”. (Gary Lineker)
“Hay dos tipos de espectadores: aquellos que aman el fútbol y aquellos que aman la moda o el fenómeno social. Estos últimos son los peligrosos”. (Valdano).
http://www.eltiempo.com/participacion/blogs/default/un_articulo.php?id_blog=3768693&id_recurso=450006948
En este post, frases que denotan la soberbia argentina, la vanidad de los jugadores, el fútbol-literatura y hasta la “tragedia” de este deporte.
Fue el “Pibe” Valderrama el que hizo famosa la frase que acompaña este título, una escueta expresión que sirve para afirmar que no se necesita ser Valdano para ser recordado por las palabras.
Entre miles de jugadores, técnicos, y periodistas que escogieron vivir del fútbol, algunos han sobresalido por su capacidad oratoria y escrita. “El fútbol sucede en el campo, pero también en la cabeza del aficionado”, dijo con certeza Juan Villoro en una entrevista durante el pasado Mundial. Aun así, también nace en la cabeza de todos los que lo sienten.
Las frases llamativas nunca se acabarán en el fútbol, aunque muy a nuestro pesar las malas también continuarán. Se escucharán sin remedio las frases repetidas de los jugadores -con la salvedad que a ellos no se les paga por hablar- y comunicadores, tal vez por falta de léxico y originalidad: “Corresponder a la confianza del técnico”, “El fantasma del descenso”, “El balance del partido”, “El peso de la camiseta”, “Una final anticipada” o el ahora “repentizó”, este último característico de los periodistas deportivos colombianos.
Obstinadamente, creo que en Colombia el fútbol merece un mejor tratamiento. No sólo con la pelota en la cancha, sino con alguien que sea capaz de narrarlo o describirlo de otra manera. “Como ocurre con la belleza, en ocasiones el fútbol se ve mejorado por la distancia y la mala vista”, sentencia Villoro, en lo que no debería ser nuestro caso.
Esta es una nueva lista de frases, aclarando que decenas pudieron quedarse en el olvido de este y el pasado texto: http://www.eltiempo.com/participacion/blogs/default/un_articulo.php?id_blog=3768693&id_recurso=550001168&random=8839
Frases
“Jamás en mi vida me sentí tan feliz por haber perdido. Con los cuatro goles que me hicieron salvé la vida a once seres humanos. Antes de empezar el partido, los italianos recibieron un telegrama de Mussolini en el que decía: ´Vencer o morir´”: (Szabo, portero húngaro, tras la final del Mundial de Italia 1938)
“El balón está hecho de cuero, el cuero viene de la vaca, la vaca come pasto, así que hay que echar el balón al pasto”. (Alfredo Di Stéfano)
“El Papa, Frank Sinatra y yo, somos los únicos que hemos logrado silenciar el Maracaná con 200.000 personas dentro”. (Alcides Ghiggia, autor del gol del Maracanazo).
“No sabía que había medalla para el segundo puesto”. (Carlos Bianchi, después de perder con Boca la Libertadores de 2004 ante Once Caldas)
“En el fútbol opino lo mismo que Ivan Lendl respecto al tenis: si quieres tener un amigo, cómprate un perro”. (Marco van Basten)
“Antes de morirme me haré del Milán. Así se morirá uno de ellos”. (Peppino Frisco, directivo del Inter)
“Llegar al área y no poder patear al arco es como bailar con tu hermana”. (Maradona)
“Es más hermoso que yo, pero yo soy mejor futbolista”. (Samuel Eto'o, en referencia a David Beckham). Ñapa de George Best para Beckham: “No tiene zurda, no va bien de cabeza, no sabe ganar un balón y no hace goles. Por lo demás, está bien”.
“Si un marciano preguntase qué es el fútbol, un vídeo del partido Brasil-Francia del Mundial de México (1986, cuartos de final) lo convencería de que se trata de una elevada expresión artística”. (Alastair Reid, poeta escocés)
“Esta ciudad tiene dos grandes equipos: el Liverpool y los suplentes del Liverpool”. (Bill Shankly, entrenador del Liverpool)
“Yo no me drogué. Me cortaron las piernas”. (Maradona, en el Mundial de 1994)
“Los Italianos no es que defiendan bien, es que defienden con muchos”. (César Luis Menotti)
“Si quieren saber de crisis, métanse a un equipo de fútbol, tendrá por lo menos cuatro en la temporada”. (Valdano).
Ser delantero se ha convertido en un oficio difícil. Pero siempre es mejor que trabajar” (Schillacci)
“Creí que Pelé era de carne y hueso como yo. Estaba equivocado”: (Tarcisio Burgnich, futbolista italiano, tras perder la final en México 1970).
“Cruyff era mejor jugador, pero yo fui campeón del mundo”. (Franz Beckenbauer)
“El fútbol está hecho de errores, porque el partido perfecto es 0-0”. (Michael Platini)
“Gracias al fútbol un país pequeño puede ser grande”. (Roger Milla)
“En su vida, un hombre puede cambiar de mujer, de partido político o de religión, pero no puede cambiar de equipo de fútbol”. (Eduardo Galeano, escritor uruguayo).
“La pena máxima en Brasil son 20 años, pero yo llevo cumplidos 44”. (Barbosa, arquero de Brasil en el Mundial de 1950, en unas declaraciones de 1994).
Las últimas…
“Si hay un penal, le apunto a la cabeza al arquero y se la saco”. (Carlos Tévez)
“Ningún jugador es tan bueno como todos juntos”. (Di Stéfano)
“No los subestimamos. Simplemente eran mucho mejores de lo que pensábamos”. (Bobby Robson, después de que Inglaterra casi pierde contra Camerún en el Mundial 1990).
“El fútbol no es un deporte perfecto; no podemos pretender que el árbitro lo sea”. (Pierluigi Collina, ex árbitro italiano)
“Un equipo es como un buen reloj: si se pierde una pieza todavía es bonito, pero ya no funciona igual”. (Ruud Gullit)
“Si no se bebe cerveza después de los partidos, ¿cuando hay que beber? ¿Antes?”. (JB Toshack)
“En el fútbol español no estamos exentos de que haya idiotas”. (Javier Clemente, sobre los creadores de www.raulseleccion.com)
“El fútbol es un deporte que juegan 11 contra 11 y siempre ganan los alemanes”. (Gary Lineker)
“Hay dos tipos de espectadores: aquellos que aman el fútbol y aquellos que aman la moda o el fenómeno social. Estos últimos son los peligrosos”. (Valdano).
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Datos personales
- Javier A. Borda Díaz
- 28 años son mucho para resumir acá, pero se hace el esfuerzo con las letras...